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Si estás suscrito a la Bonilista es muy probable que te haya llegado algún correo extraño de algo llamado «SUPERMONO». Ya lo siento, no sabía que Gmail navega por todos los enlaces incluidos en los mails, así que… quizás fue una mala idea incluir uno que genera un correo de forma automática cuando lo visitas.
SUPERMONO es una plataforma que te permite gestionar todos los metadatos de tu suscripción, pero sobre todo es el side project que estoy construyendo con Oscar, Molpe y Yeray desde 2024.
El año pasado publicamos un Side Project Canvas con todas las lecciones aprendidas durante el desarrollo del mismo, pero uno de los puntos que dejamos pendientes —hasta ahora— es cómo dividir la propiedad de un side project.
La solución debe basarse en la honestidad sobre las contribuciones que ha hecho cada uno y la generosidad a la hora de valorar las del resto, pero en demasiados casos, no parece ser suficiente.
Porque, seamos sinceros, la principal causa de mortalidad de los side projects es la falta de motivación para seguir picando piedra en un proyecto que —hagas lo que hagas— es tan tuyo como de tu primo, aunque después del primer mes no se le volviera a ver el pelo.
Existen varias prácticas para ajustar la propiedad de una compañía dependiendo de la contribución y dedicación de los socios a lo largo del tiempo (vestings, triggers, cliffs, pools de acciones), pero son bastante rígidas y no tienen mucho sentido en el caso de un side project que está empezando, aún no se ha constituido como una empresa… y puede que nunca lo haga.
El error más común es hacer un «café para todos» o intentar repartir la propiedad antes de saber quién va a aportar qué o cómo valoramos cada contribución. Para evitarlo, lo ideal es crear una fórmula que determine cómo rebalancear la propiedad de un proyecto a lo largo del tiempo, dependiendo de las contribuciones de cada uno de los implicados.
Para no tener que definirlo desde cero, un buen punto de inicio es el modelo Slicing Pie porque ya contempla un montón de casuísticas y ajustes.
Por ejemplo, ¿cómo valoramos el tiempo de cada uno? Y si alguien aporta dinero o bienes, ¿vale lo mismo que el tiempo? Slicing Pie propone que el dinero de verdad valga el doble que el supuesto coste de oportunidad del tiempo que invirtamos en el proyecto.
Y si alguien completa una tarea antes de lo esperado, ¿lo vamos a premiar para que no esté incentivado a invertir más tiempo del necesario?
Y si alguien hace una venta, ¿se valorarían las comisiones que se llevaría un comercial en plantilla? Slicing Pie propone un 10 % de «comisión» y, además, considerarla como aportación dineraria.
¿Y si alguien encuentra un inversor? ¿Y si se aporta la idea o invención sobre la que se basa el modelo de negocio?
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